
Toma al niño y a su madre y huye a Egipto
Sagrada Familia
(Mateo 2, 13-15. 19-23)
Pateras que se hunden en el mar con familias que huyen de la esclavitud
buscando una tierra más próspera para sus hijos.
Niños abandonados por sus padres, que tienen que ser acogidos por instituciones sociales.
Matrimonios desgarrados por la violencia o por el abandono de uno de sus miembros.
El evangelista Mateo describe el peligro:
Herodes quiere matar al niño.
El ángel avisa a José para que huya a Egipto, pues hay que salvar a Jesús.
Es de noche.
No hay tiempo que perder.
Desde Belén a Egipto, muchos días de viaje.
Él, a pie. La madre y el niño, montados en la caballería…
Y en Egipto estarán casi cuatro años, hasta que pase el peligro.
Mi Señor, hoy quisiera pedirte ayuda para los que se desviven por cuidar a sus familias:
Madres, padres, esposos, hermanos…
Te pido que ayudes a todos los que, al igual que José,
cargan con la responsabilidad de sacar adelante a sus hijos,
nacidos de su sangre,
o acogidos por las circunstancias de la vida,
o por la generosidad del amor a los necesitados.
Que crezca en cada uno de los componentes de la comunidad familiar
la entrega generosa,
el esfuerzo por superar las desavenencias,
el abrazo en vez del insulto,
la palabra de aliento y no el desprecio,
el compartir lo que se tiene, aunque sea poco,
la acogida a los más débiles
y no el rechazo ni el abandono cuando ya no sirven…
Que nuestras familias, Señor, tan diversas y a menudo tan complejas,
sean sostenidas por lo único que realmente importa:
el amor entre todos sus miembros.
Porque solamente con amor podrán resolverse los problemas que surjan.
Porque amor es perdonar sin límites y dar sin límites.
José Serrano Álvarez
(Rezando al caer de la tarde)





