¿Qué somos? Si buscamos parecernos a los que nos han dado testimonio de su fe, diremos que poca cosa. Pero si realmente estamos dispuestos a ser humildes, lo primero que debemos hacer es auto convencernos de que nada somos. Lo que sepamos, tengamos o valgamos no nos pertenece porque nos ha sido otorgado gratuitamente. Y no nos lo merecíamos. Porque no somos dignos de ello.

«Todos estamos invitados» XXVIII T. ORDINARIO (Mt 22, 1-14) Muchas personas, cuando reciben una invitación para asistir a una boda,





