No son los otros quienes han de cambiar este mundo dividido, con guerras, odios y miserias humanas; esta tarea la tenemos encomendada quienes creemos en Jesús, pues en su vida y en sus enseñanzas encontramos las herramientas necesarias para construir una sociedad sin odios ni injusticias. No hagamos dejación de nuestra obligación de trabajar para construir una sociedad más cercana a los planes de Dios.

«Todos estamos invitados» XXVIII T. ORDINARIO (Mt 22, 1-14) Muchas personas, cuando reciben una invitación para asistir a una boda,





