
No hemos sido creados para nosotros mismos, sino para Dios y para los hermanos – Papa Benedicto XVI
La razón de nuestro existir está suficientemente clara: Dios nos quiere para sí y para que, por Él, nos demos

La razón de nuestro existir está suficientemente clara: Dios nos quiere para sí y para que, por Él, nos demos

En el reino de los persas, san Maruta, obispo, que, al establecerse la paz de la Iglesia, presidió el concilio

En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron