No solamente en los momentos difíciles de nuestra vida, sino siempre, el acudir a María para que nos ayude es un seguro que nos mantendrá firmes en la fe, sosegados ante los problemas cotidianos y reconfortados con nosotros mismos. Ella, que es madre nuestra, nunca nos dejará solos frente a los peligros, por muchos y grandes que éstos sean. Tengámoslo siempre presente en nuestros quehaceres.
![Estad en vela para estar preparados (Adviento I) [Rezando al caer de la tarde] Estad en vela para estar preparados (Adviento I) [Rezando al caer de la tarde]](https://live.staticflickr.com/65535/54953921643_c518658778_h.jpg)
© José Serrano Estad en vela para estar preparados (Adviento I) (Mateo 24, 37-44) Lo que encuentro a mi alrededor





